Mucha agua ha corrido bajo el puente de mi inteligencia desde que empecé mi propia búsqueda de la verdad. De eso hace ya más de una década, y no me arrepiento ni por un instante de las considerables fatigas que eso ha significado. Para resumir la historia, he llegado a la conclusión de que solo el satanismo resulta aceptable para mí. No pretendo que lo sea para todos, pero sé muy bien que para muchas personas la misma afirmación también es válida. Y es esta convicción la que me ha llevado a iniciar este proyecto en Internet con la esperanza de poder realizar un modestísimo aporte en los debates acerca del satanismo que se vienen suscitando.
Las opiniones que se ventilarán en estas páginas representarán únicamente el sentir de su autor y no se reclaman a sí mismas como las “definitivas”, las únicas correctas. No obstante, cabe señalar que sí son las que han funcionado *para mí* y que tomando en cuenta su utilidad práctica es que me he convencido de su validez. Vaya usted a ver si todo sobre lo que se reflexiona y especula puede llegar a ser beneficioso; pero, a partir de lo que ha demostrado ser beneficioso en mi caso, sí creo que vale la pena reflexionar y especular. De allí el título de esta bitácora: Centro de Estudios Satánicos. Se me dirá entonces, “¿nos vienes a enseñar?” No, esa no es mi intención. Antes bien, parto de la premisa de que este es *mi* Centro de Estudios Satánicos; es decir, un espacio para que *yo* aprenda y donde voy a ir dejando registro de lo que crea haber comprendido y me parezca que valga la pena publicarlo.
Es probable que incluso para muchos satanistas el contenido de esta bitácora resulte polémico. Lo es, y no pienso negarlo. Sin embargo, me he comprometido a mí mismo a expresar mis puntos de vista de la manera más educada y argumentada posible de modo que, cuando no se comparta mi opinión, también sea necesario replicar mis opiniones de una manera respetuosa y seria. Y ese es otro de los objetivos de esta bitácora: elevar el nivel de los debates que se dan en Internet acerca del satanismo. Y, de paso, cuestionar algunos estereotipos prevalecientes en la sociedad en general acerca de los satanistas.
Si bien es cierto que resulta usual que muchos se sientan atraídos por primera vez hacia la figura de Satán durante el convulsionado periodo de la adolescencia, eso no significa en modo alguno que el satanismo se reduzca a una mera “religión de la rebeldía” solo apta para adolescentes. Hay, por supuesto, una diversidad sumamente amplia al interior del satanismo. Por mi parte, me desmarco desde un principio del culto a la inmadurez y de aquellas tendencias antisociales que tanto imperan en nuestro tiempo y que cuando se reclaman satánicas lo hacen con el único objetivo de excusarse bajo el manto de Satanás.
Este es, pues, un espacio para el satanismo serio, para el satanismo que no es una moda ni un simple accesorio “chévere” de la parafernalia contracultural –como, por ejemplo, las greñas de los metaleros-, y para aquellos satanistas con una apreciación un tanto más sofisticada de la vida que aquella otra favorecida por la estupidez masiva de los medios masivos de -dizque- comunicación.
En resumen, el CESAT ha sido creado con el propósito de preparar y publicar con cierta regularidad materiales bien argumentados que discutan alguno de los siguientes tópicos:
1) Análisis: examen crítico de las distintas vertientes del satanismo.
2) Apologética: respuesta contra aquellos que cuestionan mi religión.
3) Testimonio: exposición de mi propia aproximación al satanismo.
Aprovecho la oportunidad para invitar a los posibles lectores de esta bitácora a proponer constantemente aquellos temas que más les interesen, así como también cualquier otra información interesante que puedan brindarme incluyendo sus críticas y sugerencias; de modo que pueda mejorar progresivamente este proyecto que, con este mensaje, doy por oficialmente iniciado.
Atentamente:
Advocatus Satanae
